Primero escuchar!

Captura de pantalla 2014-04-06 a la(s) 20.29.52La escucha activa: oír es un acto físico en el que se perciben vibraciones. Escuchar, un acto de la voluntad que implica prestar atención.

Pero la mejor de las escuchas no sólo implica oír y prestar atención, sino demostrarle al otro que escuchamos y entendemos. Que nos interesa lo que dice y que somos capaces de imaginar lo que el otro siente. Si de esta forma nos ganamos la confianza del que habla, es posible que nos de información más sincera y eso nos permita, eventualmente, encontrar soluciones válidas para ambos que redunden en mejores relaciones y mayores resultados.

Es importante no interrumpir ni contradecir, para que la persona se sienta escuchada y
comprendida. Entonces se serenará y nos dará más información. No darle la razón ni solucionarle prematuramente el problema, porque en cualquiera de los dos casos quizá estemos haciéndolo sin toda la información necesaria..

El Modelo de la pecera:

Imaginemos la cabeza de nuestro interlocutor como una pecera que ante el más leve conflicto, su cabeza se llena de agua. El agua simboliza su enojo, su temor, sus argumentos, su necesidad de demostrar que tiene razón, su búsqueda de comprensión; y el oído está obstruido por este líquido, haciéndole imposible escuchar. Si le prestamos atención amablemente, nuestro interlocutor se siente alentado a hablar y, al hacerlo, baja el nivel de agua. No es necesario darle la razón, pero si entender lo que dice y demostrarle que entendemos. No interrumpirlo ni contradecirlo. Cuando nos ha dicho lo que quiere decir, su oído queda destapado y puede escuchar. Generalmente, el agua que largan al principio es “de poco valor nutritivo”, es decir, las cosas importantes y verdaderas se reservan. Sólo cuando la persona verifica la confiabilidad del otro es que se anima a decir sus verdaderos motivos e intereses. Si les resultamos verdaderamente buenos escuchando y sabemos quedarnos callados cuando corresponda, es posible que en un momento (generalmente después de una emotiva pausa) salga con el agua el pececito de la pecera. Ese pececito simboliza la esencia de sus intereses y es donde se originan las posiciones. Es decir es la motivación personal que está detrás de los argumentos racionales. A eso es a lo que vale la pena responder. Todo esfuerzo por rebatir posiciones será menos fructífero. Una vez que entendemos esto, podemos ver más fácilmente, en la realidad, la importancia de escuchar.

Francisco Ingouvielle.

Comments are closed.

Thanks for downloading!

Top